Aquí explicaremos cuales son las patologias o enfermedades de transmisión más fastidiosas y a la vez comunes a las que nos podemos enfrentar como propietarios de un felino:

Es extremadamente peligrosa para gatos de todas las edades y especialmente letal para gatos jóvenes que pueden caer en coma y morir, incluso antes que el propietario se dé cuenta que el animal está enfermo. Los síntomas incluyen decaimiento, vómitos y diarrea que en algunos casos puede ser sanguinolenta.

Se transmite más comúnmente por contacto directo de gatos sensibles con animales infectados o sus secreciones contaminadas, este virus, perdura durante mucho tiempo cerca de un año en condiciones medio ambientales favorables.
Los primeros signos que se notan son depresión, pérdida de apetito, fiebre alta, letargo, vómitos y deshidratación. El curso puede ser corto y grave y algunas veces los gatitos mueren a los pocos días sobretodo, gatitos de 4-12 semanas de edad. También se han observado muerte súbita neonatal. Normalmente la enfermedad puede durar de 3 a 4 días después de la fiebre. La fiebre fluctúa durante la enfermedad y puede bajar por debajo del valor normal, antes de la muerte. Otros signos, en las últimas etapas de la enfermedad, pueden ser diarrea, anemia y vómitos persistentes.

Las gatas infectadas durante la gestación pueden tener abortos de fetos muertos o momificados, pero sin signos clínicos de enfermedad. Los gatitos en una camada pueden nacer con incoordinación motora, temblores y apatía.

Para tratar la enfermedad lo primero que hará generalmente el veterinario será tratar la deshidratación, propone una nutrición adecuada y previene la infección con antibióticos. El objetivo principal del tratamiento es el de mantener al animal vivo durante 5 a 7 días hasta que aparezca la respuesta inmune.

Se ha de ser muy constante para conseguir su curación.

Las vacunas inducen una buena protección. La mayoría de las vacunas son vivas pero tratadas para perder su capacidad de producir la enfermedad y hay otras vacunas que son inactivadas las cuales hoy son muy efectivas y populares. La elección de una u otra dependerá de varios factores que tendrá en cuenta nuestro veterinario. Las inactivadas son inocuas y pueden ser usadas en hembras preñadas y en gatitos menores de 4 semanas.
Estas vacunas estimulan la producción de anticuerpos contra el virus y protegen al gato de la infección natural. Las vacunas son preventivas pero no curativas. La mayoría de ellas han de administrarse antes de la infección y exposición al virus para ser efectivas. Generalmente los gatitos reciben su primera vacuna entre las 8-10 semanas de vida. La vacunación debe repetirse anualmente para mantener una buena inmunidad.
La vacunación ha sido el factor más importante para reducir la presencia de la enfermedad. El veterinario debe establecer la pauta de vacunación más adecuada dependiendo de muchos factores como interferencia con los anticuerpos calostrales, cantidad de enfermedad, edad, salud del gato, etc.

Es fundamental que junto con la vacunación se realice una buena desinfección a fin de prevenir o controlar un brote de panleucopenia, ya que el virus es muy resistente a las condiciones medio ambientales..

Es una enfermedad altamente contagiosa, una asociación de dos virus y un hongo: el herpes felino y el calicivirus -virus- y clamidia —hongo-. Estos tres organismos atacan principalmente las vías respiratorias altas de los gatos.

Los gatos con mayor riesgo de infectarse son los jóvenes, los no vacunados y los que viven en criaderos o comparten casa con otros felinos. El contacto directo y con las secreciones de un gato infectado -saliva, orina, secreciones nasales, etcétera- son las principales vías de infección. Ahora bien, el 80 % de los gatos infectados no desarrollan la enfermedad por meses o años. En cuanto a los que logran recuperarse, serán portadores durante toda su vida, por lo que es importante evitar el contacto con gatos sanos a los que pudiera infectar.

Los animales infectados presentarán falta de apetito, fiebre y secreciones excesivas por nariz y ojos.

Esta es una enfermedad autolimitante, es decir, se cura sola después de cinco a siete días de haberse manifestado. En todo caso, si notas alguno de los signos señalados lleva a tu gato al veterinario para que le asigne un tratamiento de sostén, que lo ayudará a lograr una recuperación más rápida y a evitar mayores complicaciones.

El Calicivirus Felino es un virus que produce una enfermedad respiratoria que puede variar desde leve a grave. Los gatos se infectan al inhalar o tragar las partículas víricas y los signos pueden aparecer de 2 a 10 días después de exponerse al virus. Los signos precoces son nariz y ojos aguados, estornudos, depresión y falta de apetito. A veces se forman úlceras en la lengua y en el paladar. La enfermedad dura entre 1 a 4 semanas. Aunque la mayoría se recupera, hay casos que no. Los gatitos pequeños son los que pueden llegar a estar gravemente afectados. Algunos gatos se recuperan de la enfermedad en su fase inicial, quedando como portadores y eliminando virus durante semanas o incluso años.

La conjuntivitis por clamidia sp en la especie felina, se puede asociar a un proceso más complejo, combinado, de tipo respiratorio y ocular.
La etiología también se debe considerar múltiple, y en muchos casos asociada a la acción combinada de virus (herpesvirus) en forma primaria, y en forma secundaria a bacterias (Bordetella bronchiseptica).
Lo importante en estos casos, como en otros muy habituales, es no quedarnos con el signo o síntoma más evidente y seguir profundizando en la exploración y la anamnesis.
Complejo respiratorio felino.
Los signos clínicos suelen ir progresando desde una pequeña descarga serosa, hasta una secreción mucopurulenta que “pega” los párpados entre sí.
La quemosis suele ser el signo de alerta para que el propietario interprete que debe llevar a su mascota a consulta.

LETAL

Producida por un virus que ataca el sistema nervioso. Es de carácter LETAL y es transmitida a través de la saliva de un animal con rabia bien por lamido o mordisco. Transmisible al ser humano.

Su prevención es la vacunación. No hay tratamiento una vez adquirida la enfermedad.

LETAL

Es responsable de esta enfermedad El retrovirus FeLV, , provoca en los ganglios linfáticos (sobre todo en pulmones, riñones y mediastino) tumores llamados linfosarcomas. Una de las consecuencias más serias de esta enfermedad es la anulación de las funciones de la médula ósea del gato. Este hecho conlleva la aparición anemia no regenerativa.

Podría darse el caso de que este virus actuase en su forma no tumoral. El sistema inmunológico es entonces el que empieza a fallar dejando al gato sin la opción de defenderse ante infecciones de todo tipo. El margen de acción de este retrovirus puede llegar a abarcar también problemas que van de dolencias relacionadas con el hígado e incluso, molestias renales y un largo etcétera de infecciones bacterianas o secundarias.

LETAL

El SIDA o Virus de Inmunodeficiencia Felina (VIF) es  de carácter letal, se contagia de gato a gato a través de fluidos orgánicos como la sangre y la saliva y destruye el sistema inmunológico del mismo, apareciendo un sinfín de enfermedades oportunistas, las mas comunes del tracto respiratorio superior, bacterianas, hongos…….etc.